Antes de la transformación, la distribución de esta vivienda en Diego de León respondía a una estructura más compartimentada, con estancias independientes y un largo pasillo que restaba fluidez al conjunto. La cocina, separada y con acceso de servicio, limitaba la interacción con el resto de la vivienda, mientras que el salón y el comedor, aunque amplios, no estaban conectados de manera eficiente.
Con la nueva distribución, el espacio ha sido completamente optimizado, logrando una mayor funcionalidad sin renunciar a la elegancia. Se ha apostado por un diseño abierto que integra el salón, el comedor y la cocina en una única área fluida, mejorando la sensación de amplitud y luminosidad. Uno de los grandes logros de esta transformación ha sido la incorporación de un baño adicional, que brinda mayor comodidad y privacidad a la vivienda. Además, la nueva configuración ha permitido abrir la terraza, un valor añadido que aporta un espacio exterior perfecto para el disfrute diario.
Los dormitorios han sido reorganizados para ofrecer mayor confort, con vestidores que maximizan el almacenamiento y baños en suite que refuerzan la exclusividad del conjunto. El resultado es una vivienda contemporánea, equilibrada y pensada para un estilo de vida sofisticado, donde cada metro cuadrado ha sido diseñado con precisión para aprovechar su máximo potencial.